
La iniciativa impulsada en alianza con Corporación Gloria forma parte de una estrategia nacional de promoción de la salud mental y fomentar entornos escolares seguros desde el inicio del año académico 2026
En el marco del inicio del año escolar 2026, la Fundación CALMA, bajo el liderazgo de su fundador Daniel Amaya, impulsa una campaña de regreso a clases enfocada en promover entornos educativos libres de Bullying. Junto a Daniella Rentería, gerenta de marketing de Gloria, esta iniciativa se desarrolla como parte de una estrategia que la Fundación CALMA viene implementando a nivel nacional cada año, con el objetivo de promover la salud mental, el bienestar emocional y la sana convivencia en la comunidad educativa.
La jornada se llevó a cabo el martes 24 de marzo en el colegio Manuela Felicia Gómez, convocando a estudiantes, docentes y personal administrativo, con el propósito de generar un espacio de bienvenida que fortalezca la integración y el acompañamiento desde el primer día de clases. Durante la actividad, se compartirá un mensaje orientado al respeto, la empatía y la importancia de construir entornos escolares seguros, reforzando valores clave para el desarrollo integral de los estudiantes.
Como parte de la iniciativa, se realizará la entrega de útiles escolares a los alumnos, contribuyendo a su preparación para el inicio del año académico en un ambiente positivo y motivador. Esta articulación reafirma la apuesta de Corporación Gloria por iniciativas de impacto social, así como su confianza en el trabajo que viene liderando Daniel Amaya y la Fundación CALMA en la promoción de la salud mental y el bienestar de las nuevas generaciones.
Esta articulación reafirma la apuesta de Corporación Gloria por iniciativas de impacto social, así como su confianza en el trabajo que viene liderando Daniel Amaya y la Fundación CALMA en la promoción de la salud mental y el bienestar de las nuevas generaciones. Con este tipo de acciones, la Fundación CALMA consolida su rol como un actor clave en la construcción de comunidades educativas más saludables, llevando un mensaje claro: educar también es cuidar la salud emocional de nuestros niños y jóvenes.